El bullying no siempre empieza con quien empuja.

Hoy queremos reflexionar sobre el acoso escolar y las razones que nos han empujado a empezar a trabajar en un libro que hable de este tema (muy pronto estará en preventa).
 
Cuando hablamos de acoso escolar, casi siempre pensamos en una sola figura: la personita que lo sufre, porque es la más vulnerable y el acoso puede ser demoledor como todas sabemos. 
 
Pero hay algo incómodo que también necesitamos mirar y que, como madres, también nos preocupa (y mucho): Nuestros hijos e hijas no solo pueden ser víctimas. También pueden ser quienes hacen daño. O quienes se ríen. O quienes miran hacia otro lado.

Y eso cuesta más aceptarlo.
 
Porque nadie quiere pensar que su criatura ejerce dolor en otras personas. Preferimos imaginarla como alguien que necesita protección, no como la persona que quizá necesita corrección.



 

Pero educar también es mirar ahí. Porque el bullying no siempre empieza con una persona agresora. A veces empieza con una risa que nadie frena. Con un apodo repetido. Con un grupo que decide excluir. Con un silencio cómplice.
 
Y muchas veces, lo más peligroso no es quien empuja. Es quien normaliza.
 
Quien ve.
Quien sabe.
Quien no dice nada.
 
Por eso educar no es solo enseñar a defenderse.
 
Es enseñar empatía.
Límites.
Responsabilidad colectiva.
 
Es enseñar que quien se ríe también participa.
Que callarse también pesa.
Que mirar hacia otro lado también deja marca.
 
No se trata de dividir entre “buenos” y “malos”.

Se trata de enseñarles que sus acciones, incluso las más pequeñas,
construyen el tipo de persona que serán y que siempre se puede elegir distinto.
 
A veces las conversaciones más importantes no empiezan con:
 
“¿Te están haciendo daño?”
 
Sino con:
 
“¿Tú cómo tratas a los demás?”
“¿Qué haces cuando ves que alguien se queda solo?”
“¿Te has reído alguna vez de algo que no estaba bien?”
 
Son preguntas incómodas, pero necesarias. Prevenir el bullying no siempre empieza en el colegio. Empieza mucho antes. En casa.

Y a veces, también, con un libro que abre una conversación que de otra forma nunca habría sucedido.
 
Si crees, como nosotras, que este tema es importantísimo y que necesitáis abordarlo en casa, no te puedes perder nuestro nuevo libro.
Regresar al blog